El programa nuclear chino con sabor español
España no contempla, actualmente, la construcción de centrales nucleares en su territorio. Este panorama ha obligado a cuatro empresas nacionales como Enusa, Tecnatom, Ensa y Ringo Válvulas, a centrar sus miras en el gigante asiático.
Enusa está participada en un 60% por la SEPI, que depende del Ministerio de Economía y Hacienda, y en un 40% por Ciemat, perteneciente al Ministerio de Educación y Ciencia. La compañía está presente en diversos países europeos. Además, en EEUU tiene un acuerdo con Westinghouse Electric para el suministro de combustible.
Por otro lado, Ensa logró el pasado año dos contratos en EE UU valorados en 110 millones de dólares. En 2006 firmó un acuerdo, por cuatro millones de euros, con la china Ling Dong para el diseño, fabricación y montaje de bastidores destinados al almacenamiento de residuos de combustible nuclear.
Las empresas españolas han decidido unirse y crear una sociedad conjunta para tratar de participar en el programa nuclear chino, que prevé construir, en los próximos 5 años, 20 centrales nucleares.
El primer paso lo dieron Enusa, Tecnatom y Ensa, al formalizar una alianza de cooperación el pasado año con la intención de operar en China. Ahora ese acuerdo ha desembocado en la formación de una sociedad y la integración de otra empresa, la zaragozana Ringo Válvulas. La nueva compañía opta ya, en el país asiático, a contratos valorados en 80 millones de euros y sus directivos prevén contar con una oficina propia en Pekín este mismo año.
La sociedad fue “bautizada” como Spanish Nuclear Group of China (SNGC) y celebró su primera junta de administradores el pasado julio, quedando el consorcio constituido con una participación del 25% de cada una de las cuatro empresas.
Las sociedades son complementarias y poseen tecnología propia y experiencia internacional. El fin de la unión es poder abordar mejor un mercado tan complejo como el chino y así poder competir con grandes multinacionales.
China siempre ha dependido de la tecnología francesa, así que le interesa estudiar y aprender el desarrollo de la tecnología española, que ha creado la suya propia a partir de la estadounidense. El programa nuclear español ha potenciado el desarrollo de tecnología patria, lo que ha permitido a las empresas poder optar a contratos en países tan dispares como Finlandia, Reino Unido o China.
La primera central nuclear comercial del país asiático contó con un equipo de profesionales chinos formados en las instalaciones de Tecnatom. Esto fue en el año 1983.
China es el país con un programa nuclear más activo. Hay 11 centrales nucleares operando y prevé contar con 20 más en cinco años. Para el año 2030 planea disponer de 90 centrales nucleares.
El país asiático consume el 10% de la energía del mundo. En el año 2000 quemó 1.300 millones de toneladas de carbón y, si continúa la tendencia actual, se precisarán 2.000 millones de toneladas en 2020.
Es una gran oportunidad y las empresas españolas no pueden desaprovecharla
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