El fondo Lone Star adquiere IKB
La crisis subprime no deja títere con cabeza. El primer banco europeo afectado por la grave situación fue IKB. Pero la entidad financiera ha encontrado una válvula de escape.
Lone Star se ha convertido en el salvavidas del alemán. Su propietario, el banco estatal KfW, ha aprobado la venta del 90,8% de sus activos, a un precio que finalmente no ha transcendido a la luz pública.
La transacción será aprobada, previamente, por el consejo de administración del banco estatal, por el supervisor alemán, y finalmente, por la Comisión Europea.
El banco alemán entró en crisis en julio de 2007, siendo una de las primeras entidades que no pudo refinanciar su balance por la crisis de liquidez. Sus acciones se precipitaron un 90% y la quiebra sólo pudo ser evitada gracias a un amplio plan de rescate, capitoneado por el gobierno alemán, que cubrió con fondos públicos la mayor parte de la ayuda destinada al banco, estimada en unos 10.000 millones de euros.
El grupo estadounidense ha conseguido imponerse, en la compra, a competidores como RHJ International, la firma de inversión dirigida por Timothy Collins.
Por otro lado, La firma de inversión ha efectuado, en los últimos meses, diversos movimientos en el mercado de gran valor para la empresa: ha acordado la compra de obligaciones de deuda garantizada a Merrill Lynch por un total de 20.725 millones de euros, una quinta parte de su valor nominal. Además, adquirió el banco Allgemeine Hypothekenbank Rheinboden en 2005 y lo redireccionó hasta volver a obtener beneficios el año pasado. Del mismo modo ha adquirido hipotecas morosas de bancos japoneses y surcoreanos.
El Banco de Industria Alemán tendrá que hacer una ardua tarea con su última adquisición. IKB perdió al cierre de su ejercicio, finalizado en marzo, 24 millones de euros. En su primer trimestre de ejercicio fiscal, es decir, a finales de junio, anunció pérdidas por valor de 500 millones de euros, algo menos de lo previsto (800 millones).
La crisis del IKB ha dejado un lastre contable en los libros del banco estatal KfW de 7.200 millones de euros. El banco estatal llegó a un acuerdo, el pasado febrero, con el supervisor para ampliar el capital en 1.250 millones.
El anuncio de la venta ha conseguido disparar la cotización de IKB, a la espera de que Lone Star lance una oferta de adquisición obligatoria al resto de accionistas.
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